Organización de campaña
Cómo verificar que los referidos de su campaña sí votan donde dicen los líderes
Toda campaña tiene una cifra que la tranquiliza: la suma de los referidos que reportan sus líderes. El problema es que esa cifra casi nunca es la real. Hay personas repetidas, cédulas mal escritas, gente que vota en otro municipio y nombres que nunca aceptaron hacer parte. Verificar a tiempo convierte una lista optimista en una meta confiable.
Por qué se inflan las bases de referidos
Casi nunca es mala fe. Un líder anota a toda la familia sin preguntar dónde vota cada uno, dos líderes reportan a la misma persona, alguien da un número de cédula de memoria o se mudó y nunca cambió su puesto. Cada uno de esos errores suma un voto que no existe, y la campaña planea, invierte y reparte su tiempo como si existiera.
Qué verificar de cada referido
- Que la persona exista y su cédula esté bien escrita. Sin un documento correcto no hay forma de saber dónde vota.
- Que haya aceptado ser parte de la campaña y autorizado el uso de sus datos (más abajo, por qué esto es obligatorio).
- Dónde vota realmente: municipio, puesto y mesa. Es lo que define si ese voto sirve para su lista y en qué puesto hay que trabajar.
- Que no esté repetido en la base de otro líder.
Cómo comprobar el lugar de votación
La Registraduría permite consultar el lugar de votación en su página: con el número de cédula muestra el puesto, su dirección y la mesa. Esa consulta está pensada para que cada ciudadano la haga por sí mismo, y tiene controles contra consultas automáticas. Hay dos caminos legítimos para una campaña:
- Que el ciudadano confirme. La persona recibe un enlace, consulta su lugar de votación y confirma o corrige su puesto y mesa. De paso, confirma que conoce a la campaña y acepta participar.
- Que el equipo verifique. Alguien del equipo hace la consulta oficial, una a una, para las personas que dieron su autorización, y registra lo que encontró.
Desconfíe de quien ofrezca «cruzar» miles de cédulas de forma automática contra sistemas del Estado: implica saltarse sus controles y pone en riesgo a la campaña y a los datos de los ciudadanos.
La inscripción de cédulas: el momento de corregir
Para las elecciones de 2027, la inscripción de cédulas va del 31 de octubre de 2026 al 31 de agosto de 2027. Es la oportunidad para que los simpatizantes que viven en el territorio, pero votan en otro lugar, inscriban su cédula donde residen. Inscribirla donde no se reside es trashumancia: el Consejo Nacional Electoral deja sin efecto esas inscripciones y el Código Penal la castiga como fraude en inscripción de cédulas. La verificación sirve también para no caer en eso.
Los datos de los referidos son datos sensibles
La Ley 1581 de 2012 (artículo 5) clasifica la orientación política como dato sensible. Una base de referidos dice, en la práctica, con quién simpatiza cada persona. Por eso:
- Se necesita la autorización previa, expresa e informada de cada persona, diciéndole para qué se usarán sus datos. Nadie está obligado a entregar datos sensibles.
- La persona puede conocer, actualizar, corregir o pedir que se borren sus datos.
- La base se protege: acceso solo para quien lo necesita, nada de hojas de cálculo reenviadas por chat y un registro de quién consulta qué.
Medir la confiabilidad de cada líder
Con la verificación hecha, cada líder tiene un porcentaje: de las personas que reportó, cuántas existen, aceptaron y votan donde él dijo. Esa cifra permite proyectar los votos reales de la estructura, reconocer a los líderes que trabajan bien y detectar a tiempo dónde hace falta apoyo.
Después de la elección queda una segunda prueba. El voto es secreto, pero una mesa con 80 referidos verificados y 10 votos para la lista dice algo que conviene analizar antes de la siguiente campaña.
ElectorApp hace este proceso completo: enlaces personales para que cada referido confirme su puesto y mesa, verificación por el equipo, detección de repetidos, confiabilidad por líder y mapa de calor de la estructura. Los datos de cada campaña van cifrados con llave propia y el acceso se da por roles y por territorio.